Valeria lloró por varios minutos, para ella era doloroso reconocer que, en todo este tiempo, siempre sintió culpa, una culpa que estaba infundada en lo que vivió en el pasado con Pietro, él había sido un hombre honesto al final, pero el corazón de Valeria estaba muy lastimado, ella no había podido corresponderle como él quería.
Luego de su muerte, ella tuvo que vivir con la culpa, una culpa infundada por los recuerdos de un hombre, uno que hizo todo lo posible por hacerla feliz. Si bien Massimo