El chofer y un equipo de sujetos cuidaban de Aldo y los niños, llegaron al aeropuerto y ahí ya los esperaba un avión privado para llevarlos a donde pidieran.
Aldo y los niños subieron a este, ahí ya le aguardaba bolsas con ropa para poder cambiarlos, comida caliente y unas mantas.
Cuando Aldo se cercioró de que los 3 niños estaban alimentados, limpios y descansando, fue cuando por fin decidió hablar con Franco Amato con el teléfono del hombre que había matado el mismo, aunque pareciera que Franc