Franco Amato era un hombre que estudió leyes, inicialmente trabajó como abogado corporativo y, por ende, esto le había ayudado a colarse en las filas de varias empresas.
Entre ellas, el Grupo Priego y Socios, que en ese entonces era liderado por Lorenzo Pellegrini, quien había adoptado el apellido de su esposa.
Este hombre, poco a poco, se volvió la mano derecha del presidente en curso.
Todas las decisiones importantes, Lorenzo las consultaba con Franco, llegó el momento en que, el presidente e