Valeria despertó y no vio a Marco a su lado, tomó la camisa de su esposo que se encontraba en el piso y fue en su búsqueda. Cuando llegó a la cocina vio la puerta abierta para salir al jardín, en una de las sillas que estaban en la mesita del jardín se encontraba Marco.
- Mi vida, ¿Qué haces despierto a esta hora? - Dijo Valeria acercándose y sentándose en las piernas de su esposo.
- Nada, se me antojo fumar un poco y no quise que se quedara el aroma dentro. - Respondió el hombre abrazando a su