Paloma despertó en la que era su habitación en casa de sus padres, las náuseas matutinas le hicieron levantarse, Valeria tocó a la puerta y al escuchar ruidos dentro, entró, no vio a su hija en la cama, pero alcanzó a escucharla en el tocador.
- Paloma, ¿Te encuentras bien? – Dijo Valeria tomando el pomo de la puerta.
Paloma apenas podía hablar, las náuseas matutinas no la dejaban tranquila.
- Ma… Mamá
Valeria, sin importarle, abrió la puerta y vio a su hija de rodillas en el retrete, era inevit