POV: Franco
El confinamiento no era una celda. Era una suite, antigua y suntuosa, ubicada en el ala norte del Palazzo. Las paredes estaban revestidas con tapices de seda carmesí, pero las ventanas eran de vidrio blindado, insonorizadas y con cierre electrónico. Era una jaula dorada, un trono sin poder.
Me senté en el borde de la cama, la cabeza gacha. El eco de la sentencia del Juez Supremo seguía resonando en mi mente: "Usted ha fallado la prueba de lealtad a su linaje."
La humillación era más