POV: Helena
Me quedé de rodillas en el suelo, mirando las iniciales grabadas. Tres letras: S. M. Eran pequeñas, un rasguño casi invisible, pero eran una advertencia de muerte.
El corazón me latía tan fuerte que resonaba en mis oídos. La casa de invitados, el refugio que Franco me había prometido, no era segura. El traidor, el enemigo que él buscaba, no estaba lejos. Había estado aquí, en la habitación de Elisa.
Era una trampa. Esta mansión no es mi refugio; es una caja de cristal para atrapar a