Me asaltó un horrible presentimiento.
Algo no está bien.
─ ¿Qué hace un envoltorio de levonorgestrel tirado en el piso de tu cuarto? ─exigió saber, levantó su mano con el empaque de aluminio y me lo lanzó al pecho. M****a ─. ¿Cuándo pasó?
─No entiendo ─oh, claro que entendía.
─Sabes perfectamente a qué me refiero, y no te atrevas a mentir.
Seguí procesando lo del envoltorio.
─Emmy, no tienes idea del dolor que acabas de causarme, estoy tan decepcionada de ti que... ─sus voz se quebró ─, que no q