Sentí que todo mi mundo se me caía encima cuando el mismo hombre que me había quitado la virginidad ahora era mi jefe directo; en estos momentos prefería que fuera el señor viejito así no tendría que aguantar la pena, más cuando hablé con Adrián para manifestarle la renuncia a mi puesto, podría conseguir algo más pero no me lo permitió siendo más profesional. Aterrice en la vida real, donde no es igual a tus prácticas al darme cuenta del trabajo acumulado que tenía pasándome de mi hora de salid