MARINA BROWN
Mi madre fue mi gran apoyo, dónde me estuvo consintiendo mientras me quedaba dormida en medio de las lágrimas; agradeciendo por ser parte de mi vida desde siempre sin abandonarme a pesar de no ser una hija biológica. Al siguiente día, me levanté siguiendo mi rutina diaria con la resignación de que debo ver a mi jefe desde lejos, porque no había vuelta atrás con nuestra decisión porque lo mejor era estar lejos. Así sucedió varios días, hasta que llegó el fin de semana donde descansaría y estaría