Salimos con Samantha del hospital cuando nos manifestaron que todo se encontraba bien tanto con el bebé como con ella, nos montamos al vehículo prometiendo que no habría más alcohol en nuestra piel mientras nos dirigimos hacia su casa para dejarla; al llegar me invitó a entrar dónde no pude negarme y menos teniendo una parte de mi adentro suyo; porque sabía que ella no tenía necesidad de mentirme ni de meterme un bebe por hacerlo. Decidí que se acostara en la cama, mientras hacía el almuerzo pr