Me despedí de Martin después de presentarlo ante mi familia, donde no se podía negar la felicidad que cargaba porque había logrado entrar en mi vida; no podía negar que también la sentía pero al mismo tiempo nostalgia porque finalmente estaba enamorada era de mi jefe pero tenía que ser consciente que pronto llegaría su matrimonio, el cual no dejaría tirado ni siquiera por mí por el simple hecho de que ese casamiento dependiendo de su empresa y su padre, donde la familia era lo más importante y