Es cruel como el destino se interpone entre el conocimiento que queremos saber, buscamos incesantemente la forma de alcanzar aquello que anhelamos y entonces nos damos cuenta de que justo antes de lograrlo tenemos cosas por hacer, la cotidianidad es de lejos el peor enemigo de los sueños, ser atrapado por ese círculo vicioso acaba por destruirnos. Así me sentía al darme cuenta de que antes de mi reunión con Corina tendría que soportar un día de trabajo como cualquier otro, fingiendo que nada ha