A horas de la madrugada me puse de pie, vi a los lados y me dirigí al baño, al salir me topé con mi madre, quien estaba tomando café en la sala fui a saludarla cuando note que Dante se encontraba a su lado, estaba conversando algo, solo que no entendía muy bien el que, me aproxime un poco para intentar recibir la información de manera más nítida.
—Eso que hicimos no puede repetirse —Musitó mi progenitora con un tono de nerviosismo.
—¿Acaso no te gusto? —Consultó el informático de manera extraña