Capítulo 18. Viaje al infierno
Leiah acababa de salir del examen final. Aún tenía el corazón latiéndole con fuerza por la tensión acumulada de toda la semana. El pasillo de la universidad bullía de voces celebratorias, pero ella apenas sonrió. Sacó su celular del bolso y lo encendió. Apenas tuvo señal, el teléfono vibró con insistencia: “Mamá”. Suspiró, temiendo que fuera otra llamada para insistir en lo de la boda. Apretó el botón verde.
—¡Niña! ¿Qué haces que no contestabas? ¡Te he llamado toda la mañana! —gritó la voz de