Capitulo 55. Claridad
Eva se quedó sentada en el coche, mirando fijamente hacia la entrada de la casa de Silvia Dalbus. Leiah había entrado hacía más de una hora, y aunque su intuición le gritaba que nada bueno saldría de esa conversación, no quiso presionarla. Decidió salir a caminar unos minutos, buscar un café en la esquina y despejar su mente.
Cuando regresó con la bebida tibia entre las manos, la puerta estaba cerrada. Esperó en el auto, mirando el celular cada dos minutos. Pasaron diez, luego veinte. Finalment