Jack Parte V.
Papá me mandó llamar al amanecer. Y cuando digo mandó llamar, me refiero a que un guardia entró en mi habitación sin tocar, me tiró un cubo de agua helada encima y anunció con una voz demasiado alegre para esa hora:
—Su Majestad lo espera en la sala del consejo, su alteza.
Yo aún tenía la cara medio hundida en la almohada y el orgullo más arrugado que mi camisa. Sabía de qué iba todo antes de siquiera abrir los ojos.
El guardia no se disculpó... y yo no se lo pedí. Estos días los guardias n