46. Clandestino
Indra.
—Si Val, yo creo que si estoy disponible— los audífonos inalámbricos me ayudaron a hablar cómodamente con Valentina, mientras hacía mi tarea escolar en la nueva oficina de Fausto.
La pluma giro en mis delgados dedos mientras intentaba concentrarme en los deberes.
Mi celular vibro y mire la pantalla con el mensaje.
"¿Te sientes muy bien cogiéndote a tu jefe a cambio de favores?" Pablo.
Me llevé las manos al cabello soltando un suspiro cuando vi la latente amenaza.
—Pablo no deja de a