47. Querida melancolía
Indra.
Me quedé aún sorprendida cuando vi la localización de nuestra cita de hoy. A estas alturas ya nada debería asombrarme, pero me fue imposible cuando fuimos las únicas personas a las que les dieron acceso en todo Six Flags.
Con que de aquí Fausto sacó las ideas para su propio parque de diversiones.
Fausto odiaba las multitudes. Nunca quiso ser parte del montón, y todo el dinero desbordado para esta ocasión me lo confirmó.
En la entrada, ahora custodiada por decenas de camionetas pertenec