Valle del Zazot
El terror se diseminó por las tierras de los Liaks como una plaga que arrancaba gritos y súplicas de piedad; una plaga que mataba a los hombres y raptaba a las mujeres jóvenes. Por mandato de Rakum, debían capturar el mayor número de hembras en las dos noches que quedaban de luna llena.
Al caer el sol, la masacre continuaba con la ceremonia de revelación.
Tendido sobre la hierba, Kaím miraba la luna en silencio. Por primera vez en mucho tiempo pensaba en Agna y en su cacho