En menos de diez minutos, Genaro estaba frente al edificio de departamentos de Susan. Estacionó donde pudo y subió corriendo.
Durante el trayecto de regreso, había aclarado sus ideas. Hablaría bien con ella. Le demostraría con hechos que la amaba profundamente, que podía protegerla y darle una vida feliz y cálida.
Con esa idea en mente, sus pasos se volvieron ligeros. Llegó a la puerta impaciente, pensando en darle una sorpresa, usó la llave que ya había copiado para abrir con suavidad. Al entr