Los recuerdos de sus peleas de hace cinco años inundaron su mente una vez más. Cada vez que Susan le decía que se largara, sin importar cuán furioso estuviera él, siempre respondía sin dudar: "No me largo". En realidad, no sabía que cada vez que Genaro decía "No me largo", la siguiente frase era "No puedo dejarte", pero ella nunca le daba la oportunidad de decirla.
Aspirando por la nariz, Susan trató de que su expresión pareciera natural. Levantó la cabeza, pero se encontró con los ojos profund