Dudó un momento, se inclinó despacio y levantó una caja cuadrada. Al levantar la tapa, vio que el enorme contenedor estaba casi vacío, a excepción de un álbum fotográfico de aspecto elegante.
—¿Qué es esto?
—Ábrelo.
Seguía conduciendo sin apartar la mirada del camino.
Cristina abrió el álbum con dedos temblorosos. Lo primero que vio fue un gato. A pesar de que el sobrepeso lo hacía lucir muy distinto, reconoció que era el mismo gatito amarillo que había rescatado en la montaña años atrás.
Pasó