El lugar era un paraíso terrenal, aislado del bullicio del mundo, pero equipado con todas las comodidades modernas en su interior. Cristina no sabía hacia dónde mirar. La arquitectura de estilo británico, con sus tejados puntiagudos y múltiples niveles, se alzaba rodeada de jardines espectaculares, repletos de flora exótica que deslumbraba la mirada.
Un inmenso lago natural de aguas cristalinas adornaba el paisaje, surcado por majestuosos cisnes blancos y negros. Era una estampa digna de un cue