Con el paso de los días, Rafaela mostró signos de mejoría. Sus médicos le recomendaron reposo y tranquilidad. Una semana después, ya estaba de regreso en casa, poniéndose al tanto de lo ocurrido en su ausencia. Isabel, sin embargo, no podía quitarse la preocupación de la cabeza. Temía que la llegada de su madre atrajera nuevamente a John y que su salud volviera a deteriorarse.
Mientras tanto, Michael continuaba con su investigación sobre la familia Martín, pero no encontraba información relevan