Wanda estaba vistiéndose muy temprano en la mañana cuando su celular comenzó a sonar con insistencia hasta el punto de que ella debió dejar de hacer lo que estaba haciendo para tomar la llamada.
- ¿Quién demonios está insistiendo tanto estando aun tan temprano de la mañana? – se preguntó Wanda a sí misma con disgusto.
-Buen día – dijo de malas ganas al descolgar el teléfono sin fijarse ni siquiera en el identificador.
-Buen día señorita Wanda – respondió amablemente un hombre desde la otra part