-Es cierto que quise hacer negocios con otras personas, pero tu ofreciste mejor paga por lo que cerré negocio contigo – dijo Natalia sin dejar notar ninguna clase de temor en su rostro.
-No es cierto maldita sea – gritó Ángel mientras apretaba a Natalia fuertemente contra la pared sin tomar en cuenta que estaba maltratando a una mujer. En ese momento Ángel estaba completamente ciego por la ira, él apretó el cuello de Natalia con fuerza dispuesto a sacarle la verdad o matarla en el instante.
Wan