23. Soy tu caballero oscuro
Indra.
—Tienes derecho a preguntarme cualquier cosa. Solo no te puedo asegurar que las respuestas te vayan a gustar— el tono tan bajo que uso Fausto al hablar me hizo sentir como una niña pequeña.
Acepte la bebida con ligeros temblores en la mano que intenté esconder.
Necesitábamos estar calmados. Y no nerviosos como estábamos en este mismo momento.
—¿Por que, el cartel del infierno me secuestro a mi?— sentí que las palabras sonaron tan raras en mi boca.
No quería ver a Fausto a los ojos.