Emili
Muchas veces creemos que nuestros problemas son más grandes que los de cualquier otra persona. A veces no nos detenemos ni un segundo a pensar si el que está sentado a nuestro lado siente que el mundo se le cae encima. No voy a negar que he juzgado al vikingo más de una vez, pero jamás imaginé la tristeza que arrastraba en su corazón.
No sé lo que es perder un hijo, y jamás podría comparar su dolor con el mío.
—Pero mira lo que trajo la reina —pasa su lengua por los labios con una risa sá