Misael
No conozco a nadie que, enamorado en su adolescencia, haya tomado buenas decisiones. Yo no fui la excepción. A los 16 años, caí rendido ante la rubia más espectacular de mi colegio. Amelia era la chica popular, y yo, el futbolista al que todas perseguían. Lo tenía todo: amigos, familia, un futuro brillante. Pero por ella lo dejé todo. Me quedé sin amigos, me peleé con mis padres, discutía con Andrés por cualquier estupidez y lloré por las noches cuando nadie me veía.
Liam la odió desde