Hospital central.
Buenos Aires – Argentina.
30 de septiembre de varios años atrás.
Verla reír. Hacerla feliz. Eso se volvió mi adicción. Creció en un ambiente hostil. Yo fui su salvación... y su perdición.
Su punto débil.
Y ella, el mío.
No elegí a mis padres. Pero mientras me abría camino en el mundo, dependí de ellos. No soy el villano de esta historia, tampoco el héroe. Fui un hombre enamorado de la reina equivocada. Ella me entregó cinco años de su vida. Los mejores. Yo fui su primer amor