Hay días que uno amanece feliz sin importar que el clima en Noruega no sea el adecuado. Por ejemplo, hoy el cielo está nublado, bastante gris y los pájaros no cantan por la leve lluvia que cae. Hace un frío de los mil demonios, pero tomando chocolate caliente puede que sea más pasable.
¡Pero qué importa! ¡Estoy feliz de que al vikingo lo pusieran en su sitio!
Es una hermosa mañana nublada donde no pude salir a trabajar por los pequeños vientos y la leve lluvia. Rachel llegó un poquito mojada, e