Mónica sintió un instante de pánico y, olvidando por completo su habitual astucia, las palabras le salieron sin pensar:
—Valeria, si ya terminaron. ¿No te parece inapropiado seguir contactando a Sebastián?
Su intención era evitar que Valeria hiciera la llamada, pero el nerviosismo la traicionó. Sin darse cuenta, sus palabras sonaron como un intento deliberado de sembrar dudas sobre Valeria ante Eduardo.
Valeria la miró y soltó una leve risa.
—Solo le voy a decir que venga al hospital. Eduardo