El Señor Navarro miró a su alrededor y bajó la voz:
—¡Fueron los militares! Ni siquiera pude averiguar la identidad del responsable, ¡imagínate el nivel de esa persona!
Solo por un comentario sin malicia de Ricardo, habían sido capaces de llevar a la familia Navarro al borde del abismo sin esfuerzo…
Solo de pensarlo, un escalofrío recorrió al Señor Navarro.
Ofender a Carolina no tenía importancia. Pero a Valeria, ¡jamás debían ofenderla!
Esta mujer... tenía vínculos muy profundos.
Sebastián sol