82. Siempre serás mía…
— Que alguien vigile a mi hijo — pidió Ricardo — mientras se llevaba a su futura esposa dentro de la casa— Ellos han estado cuidando de este lugar en mi ausencia, yo solo he venido un par de veces, sin ti me era muy difícil permanecer aquí.
La llevó hasta su cuarto y nada más entrar se abrazó a su espalda mientras le besaba lentamente el cuello.
— Te amo… creo que podemos ser muy felices aquí.
Josefina se encontraba como en un sueño, no era que ella deseara vivir en la finca, pero sí estar así