100. Nadie puede ser más bella que tú.
En el bosque justo donde estaba el lago, Ricardo y Josefina salían ilesos junto a su hijo,. Los jornaleros lloraban a sus patrones, quienes se habían consumido en las llamas.
Pero no era cierto, Josefina y Ricardo y el pequeño Federico estaban a salvo junto al lago, donde a Ricardo le pareció ver una joven desaparecer entre la maleza.
— Papá, tenías razón, hay ninfas en la laguna.
Ricardo y Josefina miraron rápidamente el lago y rieron, tenían un hijo con mucha imaginación, lo importante era qu