97. Tienes que venir y arreglar esto.
— Te amo… tú eres mi felicidad, nuestros hijos son mi felicidad, no lo dudes nunca, además será una hermosa niña una pequeña Josefina que correrá por estos campos junto a su hermano o hermanos porque me encantaría tener muchos hijos.
Justo en ese instante entraba Federico a la estancia escuchando lo que sus padres decían y se abalanzó sobre ellos en un abrazo.
— ¿Voy a tener una hermanita? — preguntó muy emocionado por lo que estaba escuchando de sus padres.
El momento desagradable con la todav