Unos días después
New York
Karina
Por fin era viernes, el día de la cena con la familia de mi novio. La semana había sido un verdadero tormento, cargada de rumores y miradas incómodas en la oficina. Todos hablaban de nosotros. Aún más, me había enterado de que Lance casi golpea a uno de los gerentes por insinuaciones sobre mí. Solo de recordarlo, sentía un nudo en el estómago: me defendía, sí, pero también me preocupaba su manera impulsiva de reaccionar.
Ahora lo esperaba en mi departamento, lis