A unas horas de la boda
New York
Karina
Regresamos a la casa de mi suegra con Cristina y Alejandra, riendo a carcajadas por los consejos atrevidos que me dieron durante nuestra noche de chicas. Entre bromas y confesiones subidas de tono, incluso me regalaron lencería bastante provocativa, algo que me hizo sonreír y sonrojarme al mismo tiempo. El aire fresco de la noche entra por la puerta al abrirla y, para mi sorpresa, allí está Lance, con Roger a su lado, un poco pasado de tragos.
Al verme, La