Pacto de Amor (1era. Parte)
Al día siguiente
New York
Lance
El avión despegó rumbo a Nueva York, y las horas parecieron eternas. Yo intentaba relajarme, charlando con Karina sobre los lugares que visitamos, pero en el fondo me perseguía un miedo: que la realidad nos golpeara de nuevo y ella saliera corriendo de mi lado. Mi única esperanza era que lo que sentimos el uno por el otro fuera más fuerte que cualquier obstáculo.
Cuando la ciudad apareció bajo nuestras alas, sentí una mezcla de ansiedad y alivio. Aterrizamos, reco