Dos meses después – Diciembre
New York
Lance
Habían pasado casi tres semanas desde que nació el pequeño Lance cuando pude regresar a la empresa. Durante los primeros días en casa quise ayudar a Karina con el bebé, pero la verdad… me aterraba. Sentía que se me iba a resbalar de las manos. Solo después de una larga rehabilitación pude sostenerlo con seguridad, y en ese instante, cuando lo tuve entre mis brazos, entendí lo que significaba estar vivo.
Mientras tanto, trabajé desde casa. Pero ahora,