El mismo día
Londres
Williams
Estoy en el despacho de casa cuando entran las noticias que me interesan: Michael me llamó hace un rato y todo parece marchar bien. Aun así, no puedo quitarme de encima la sospecha sobre Santoro: ¿habrá dicho dónde escondía el dinero a la mafia rusa, o Zimmer lo ocultó? Necesito que Harry me dé una novedad. En eso, la puerta se abre.
—Acaba de llegar Harry —dice Margaret, asomando la cabeza con ese tono que siempre usa cuando quiere provocar—. ¿Me puedes decir qué t