Al día siguiente
Washington
Karina
La noche de ayer, todos hablaban solo del testamento de Williams Mckeson. Por un momento, la velada parecía a punto de estallar en una disputa abierta por el control de las empresas del abuelo de mi esposo, pero los ánimos se calmaron. Esta mañana asistimos al funeral y ahora nos encontramos con amistades y socios del difunto en su casa.
Camino del brazo de Lance mientras él saluda a viejos conocidos. Cuando se aleja un instante, aprieto suavemente su brazo.
—N