Capítulo Cincuenta y cuatro.
Sofía despertó siendo muy consciente en el lugar donde estaba, y el motivo por el que estaba allí, apenas sus ojos se abrieron un temblor asomó en sus labios, y en sus ojos las lágrimas comenzaron a acumularse, hasta que giró el rostro a un lado, ya que por el rabillo del ojo observó una sombra, allí en una silla que se notaba incómoda al lado de la cama, estaba el CEO de Lumia Entertainment, un hombre que jamás había faltado a su trabajo sin previo aviso, incluso cuando se enfermaba una noche