Lyra agradecía en lo más profundo de su ser, que los padres de Adrián se hubiesen llevado a ese pequeño niño, que lo único que hacía era llorar e importunarla, la joven incluso había tenido el descaro de ponerse uno de los mejores vestidos que Sofía había tenido en aquel entonces, aunque le quedaba un poco suelto de busto, la morena había sabido colocar bien el relleno de su sostén para poder llenar aquel lugar en el que a Sofia los atributos le sobraban y a ella le faltaba.
—Entonces, déjame v