Manuel, ante su mirada se molestó, después de que Damiánlo advirtiera, no había podido verla, relajó su vigilancia un poco, y Marcus le envió el nombre del hotel en el que se quedaban.
—Necesito que te quedes conmigo. Si tú no estás no encuentro el sentido a todo lo que he trabajado. Y a todas las promesas que te hice.
Miranda frunció el ceño y lo miró como si fuera un idiota. Mientras una risa estridente llamó su atención.
—Jajajajajaja ¿De verdad?
La chillona voz de Raquel hizo que muchos