Después de unos momentos Raquel llegó corriendo junto a Antonio. Ambos lanzaron una mirada de muerte hacia Manuel y se acercaron a Miranda.
Ella trató de tranquilizarse y no dijo nada de más. Simplemente sonrió y pidió irse de inmediato.
Agradeció y se retiró. Manuel trató de acercarse pero el oficial ya molesto lo detuvo.
- Sí no quiere pisar una celda hoy, será mejor que se comporte.
Irritado, se quedó sentado en dónde estaba. Llamó a Marcus y él llegó lo más rápido que pudo.
Casi sin aliento