El café que Matteo había preparado estaba en dos tazas sobre el banco del taller.
Isidora cogió la suya.
Matteo cogió la otra.
Los dos de pie frente a la pared con los bocetos. El tipo de posición que no requiere que nadie decida tomarla sino que ocurre naturalmente cuando hay algo en la pared que merece ser mirado desde esa distancia.
La frase de Javier Almonte en el centro:
Las cosas que duran tienen que perdonar el movimiento.
—¿Cuántas veces la has leído? —dijo Matteo.
—No las he contado. —