La presentación del sábado duró noventa minutos.
Seis inversores sentados en semicírculo en la sala de juntas del séptimo piso, con la ciudad de Barcelona extendiéndose detrás del ventanal como telón de fondo diseñado para comunicar solidez sin necesidad de mencionarla. El tipo de sala donde las paredes hacen la mitad del trabajo antes de que nadie abra la boca.
Luca habló primero. Luego Beatriz con los números del grupo. Luego Isidora.
Ella presentó el prototipo sobre el maniquí articulado que