Matteo se quedó en la sala de muestras después de que todos se fueron.
La chaqueta ya no estaba. Isidora se la había llevado en el brazo de transporte con la eficiencia de alguien que recoge lo suyo y no deja rastro. Solo quedaba el maniquí vacío con el brazo en el ángulo en que lo había dejado al desmontar la pieza, y el sistema de iluminación de acento que Marco había olvidado apagar.
Matteo lo apagó.
Se quedó en la sala en penumbra.
No era algo que hiciera normalmente. Quedarse en las salas